Nuestro Bulldog Francés
El Bulldog Francés, una de las razas de perro más populares actualmente y que he tenido el gusto de criar. Estos son algunos consejos y observaciones personales acerca de ella.
Autor: Antonio Gimeno
Hola, soy Antonio el padre de Silvio y Pablo, me dedico al mundo de los animales de forma profesional desde hace unos 30 años. Por eso veréis artículos míos muy variados.
Con esta particular raza daremos comienzo a una serie de post dedicados a nuestros “fieles e incondicionales amigos de todos los días”, los perros. Pero lo haremos de una manera cercana, reflejando la experiencia de haber criado distintas razas y compartido anécdotas con muchísimos clientes.
Al bulldog francés también se lo conoce popularmente como “Frenchi“. Es una raza que tiene características muy particulares , es un perfecto payaso, si se lo observa cuando juega o al hablarle, cosa que aprecia mucho, veremos como mueve su particular cara “adornada” por sus orejas siempre erguidas al mejor estilo de un murciélago, es alegre, dócil, cariñoso y también un poco “pesado” ya que a pesar de su pequeño tamaño el macho suele rondar los 12 o 14 Kg. en sus ansias de jugar y devolver los mimos que tanto necesita y se encarga de reclamar, no tiene noción de su fuerza. El Bulldog francés tiene un aspecto gruñón a simple vista, pero estamos hablando de una raza sociable, juguetona, entusiasta y vivaz. Acepta con cariño a todos los miembros de la familia pero “obedece” a uno solo que el se encarga muy bien de escoger.
Es una de las razas que mejor se adapta a las disponibilidades habitacionales de la vida moderna, pisos con reducido espacio, por varios motivos:
- Su tamaño le permite ubicarse en cualquier sitio, en lo posible si le dajamos en un sillón.
- Si lo cepillamos con la mayor frecuencia posible, y por ser de pelo corto, nos evitaremos los a veces tan indeseable pelos.
- Es de un carácter tranquilo, es más, si no lo motivamos no le importará que no lo saquemos a pasear pero si lo hacemos, como corresponde, veremos que agradece y disfruta de hacerlo.
Por supuesto que no todo es rosa debido a la particularidad de su tan corto aparato respiratorio, en verano lo veremos mas agitado de lo normal pero la solucion es fácil, sacarlo a pasear en las horas mas frescar del día no forzarlo a jugar o correr, y en la casa proporcionarle un sitio “fresco” y abundante agua renovándosela varias veces al día y con esto evitaremos problemas. El Bulldog francés es con frecuencia víctima de glaucoma. La hembra puede tener partos difíciles debido a la voluminosa cabeza de los cachorros.
El tiempo que más necesitamos para educar y socializar a nuestro cachorro es a partir de los 90 días o antes si se lo pudiera sacar de la madre , dado que en esta edad su cerebro es como una esponja que todo lo asimila y durante la cual fija sus ” pautas de manada” es decir fija su posición social ya sea como líder a como un miembro mas de la manada. Debemos demostrarle desde el primer día, en la forma adecuada, que el alfa de la manada somos nosotros y él es un miembro más de esta.
Desde que su veterinario le autorice lo llevaremos a sitios donde haya mucha gente y ruido, es muy malo tenerlo en “una urna de cristal” pues estaremos formando a un perro inseguro, nervioso, ladrador y en el peor de los caso mordedor.
La socialización lleva a la aceptación “natural” de todo lo que lo rodea y a que forme parte de su vida de “manada.”
Esta raza ladra raramente (salvo cuando le es oportuno e.j. para llamar la atención, cuando necesita algo o cuando está contrariado).
Un buen guardián, protector del hogar y de sus dueños, estará siempre alerta demostrando esta característica.
En conclusión: es una raza muy recomendable, con pocas desventajas.
Hasta la próxima. No dudéis en dejar un comentario si queréis hacer alguna consulta o contarnos vuestra experiencia.



